Acoplamiento de la obesidad a GERD y al cáncer del esófago, y extremidades para prevenir el cáncer del esófago.

UMHS - Para la mayor parte de su vida del adulto, 49 años Jim Bonell sufrida de reflujo ácido, pero él nunca consideraban la condición peligrosa. Es decir, hasta que lo diagnosticaron con el cáncer del esófago.

Qué Bonell no sabía era que su reflujo ácido crónico lo dejó con una condición llamada el esófago de Barrett, que pone a gente en de riesgo elevado para el cáncer del esófago. Barrett es una condición en la cual las células que alinean el esófago más bajo cambian debido a la exposición repetida al ácido del estómago. Normalmente, el tejido fino que alinea el esófago es similar a la guarnición en tu boca (mucosa squamous), pero por Barrett, el cuerpo substituye la guarnición del esófago normal con una similar a ésa encontrada en los intestinos.

“No había síntomas que tenía cáncer del esófago,” dice Bonell. “Antes de ser diagnosticado, mi reflujo ácido era realmente malo y que conseguía peor. Era un Tums-comedor. Yo comería a manojo entero de ellos.”

Las tarifas del esófago del cáncer están en la subida, y el aumento puede ser debido a un aumento en obesidad, dice a la marca B. Orringer, al profesor de M.D. y a jefe de la cirugía torácica en la universidad del sistema de la salud de Michigan. La obesidad causa a menudo una hernia hiatal y un reflujo ácido asociado.

El cáncer del esófago ha llevado siempre un pronóstico terrible. Pero agradece a un conocimiento de aumento que el ardor de estómago puede tener implicaciones serias junto con la detección anterior, pruebas que efectúan mejoradas y un tratamiento mejor muchos pacientes como Bonell está ganando la batalla con este cáncer inicialmente “silencioso”.

Bonell ha beneficiado de algunos de los avances quirúrgicos desarrollados y refinados en el sistema de la salud del U-M. Tradicionalmente, los pacientes que necesitaron hacer su esófago quitar - para el cáncer del esófago o el esófago de Barrett - experimentaron la cirugía altamente invasora que implicó el abrir del pecho y del abdomen.

Pero Orringer y sus colegas desarrollaron un procedimiento, llamado esophagectomy transporte-hiatal, en las cuales el esófago se quita a través de incisiones en el abdomen y el cuello, sin la necesidad de abrir el pecho.

Una vez que se quite el esófago, el estómago se libera para arriba de los accesorios que lo celebran en el vientre y se levanta a través del pecho. El estómago entonces está conectado con el esófago restante en el cuello.

El riesgo de la infección se baja perceptiblemente con este procedimiento porque si ocurre cualquier escape en la conexión en el cuello, la infección que resulta drena externamente más bien que en el pecho, dice Orringer. Además, evitando la incisión tradicional del pecho, la pulmonía después de esta operación es mucho menos común.

“En un estudio reciente de más de 2.000 pacientes que han experimentado un esophagectomy transhiatal en la universidad de Michigan, el índice de mortalidad del hospital en los 1.000 pacientes pasados era 1 por ciento; ésa es una muerte en 100 operaciones,” él observa. “Cuando comencé como miembro de la facultad en 1973, la mortalidad para esophagectomy era tan alta como 20 por ciento en muchas instituciones.”

Este desarrollo en el tratamiento quirúrgico es importante dado la subida dramática de las cajas del cáncer que los doctores creen provienen obesidad y reflujo del ácido. Hace veinte años, el tipo más común de cáncer del esófago era el cáncer squamous, que se presenta de la mucosa squamous que alinea el esófago normal.

Pero en los últimos 10 a 15 años, ha habido un aumento de 350 por ciento en el adenocarcinoma del esófago, un tipo de cáncer que se relaciona con los cambios celulares en el esófago que son el sello de Barrett' S. Ahora es la forma más común de cáncer del esófago, ocurriendo en 80 por ciento a 90 por ciento de pacientes. Este aumento en adenocarcinoma del esófago refleja la subida de la epidemia de la obesidad.

“No hay pregunta que la incidencia del cáncer del esófago está aumentando dramáticamente. Tenemos una epidemia de la obesidad en este país,” dice Orringer. “No puedo caminar en un ajuste social donde no hay alguna gente que es absolutamente exceso de peso y quejarse de la indigestión del ardor de estómago o del ácido. Pienso que debemos ser muy en cuestión.”

Cinco extremidades para prevenir el esófago y el cáncer del esófago de Barrett:

1. Trabajo sobre peso perdidoso. La obesidad conduce a la hernia y al reflujo del hiato que son alternadamente responsables de los índices de aumento del cáncer del esófago. Hablar con tu médico de cabecera sobre desarrollar un plan para perder el peso comiendo bien y ejercitando regularmente.

2. No acostarte después de comer. Para ésas con reflujo ácido, la válvula entre el esófago y el estómago no funciona correctamente, permitiendo que el contenido del estómago sostenga en el esófago. El acostarse puede hacer este problema peor, conduciendo al ardor de estómago late-night. Ser seguro comer temprano para dar tu tiempo del estómago para vaciar antes de bedtime.

3. El sueño apoyó para arriba. El acostarse puede exacerbar reflujo ácido. Si tienes reflujo, considerar el arreglar de las almohadillas para elevar tu pecho principal y superior mientras que duermes. El ácido del estómago, como el agua, no rueda cuesta arriba.

4. Tomar un antiacido. Neutralizar el ácido del estómago antes de que sostenga en el esófago con los antiacidos.

5. Hablar con tu doctor. Si tienes una historia larga de la indigestión severa del ardor de estómago o del ácido, charla a tu doctor sobre el esófago de Barrett, que aumenta tu riesgo de desarrollar el cáncer. Aunque tus síntomas ácidos del reflujo son controlados, tú todavía podrían estar a riesgo. La única manera de diagnosticar Barrett está con una endoscopia y una biopsia. El cáncer del esófago puede ser curado, si se diagnostica temprano.


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